La bolsa de valores de Nueva York comienza hoy una agitada semana bursátil en la que todas las miradas siguen puestas en la consecución de un acuerdo, que ya descuentan inminente, sobre el techo de deuda en Estados Unidos, porque ahora debe pasar por el refrendo de ambas cámaras. Semana corta en la que los datos y en especial, el informe de empleo servirá de guía para los inversores.
A finales de abril del 2021, Elon Musk, CEO de Tesla, anunciaba el su Model Y seria el vehículo más vendido del mundo. Tras dos años de aquel vaticinio, su coche logró el objetivo y destronó a Toyota.
El presidente de EEUU, Joe Biden, y el líder de la Cámara de Representantes, el republicano Kevin McCarthy, han llegado este fin de semana a un “principio de acuerdo” para elevar el techo de deuda y evitar la suspensión de pagos.
Apple, ahora archiconocida, pasó muchos años hundida y aislada de los inversores, hasta que su difunto presidente lanzó el famoso Ipod y lo cambió todo. Los inversores buscan ese tipo de empresas, que generen oportunidades gigantescas en bolsa.
Con el mercado algo más tranquilo con respecto a la dirección de la empresa, con más tiempo que parece que Elon Musk va a quitarle a Twitter en favor de la automovilística, su sorpresiva asociación con Ford acelera la mejora del valor que se ha visto acelerada en la última semana.
Los inversores se animan tras anunciar el Tesoro que habrá dinero en sus arcas hasta el próximo día cinco y antes del acuerdo, que finalmente, y a falta de los últimos flecos, se rubricó el sábado. Un alivio, para este lunes de fiesta en Wall Street, que de nuevo equilibra las cosas en el selectivo tradicional americano. Sus resultados, previos en el viernes, se visualizarán mejor mañana en Wall Street
Asia sigue siendo el faro del crecimiento a nivel global y muchas de las megatendencias de inversión se dan en este continente: urbanización, aumento población, digitalización y avance de las nuevas tecnologías, transición energética...
Apertura con ligeros avances para los principales índices de Wall Street. Las noticias de que demócratas y republicanos podrían estar cerca de alcanzar al fin un acuerdo sobre el techo de deuda no son suficientes para devolver la tranquilidad al mercado del todo, pero al menos frenan la sangría.