El fundador de Cardano, Charlas Hoskinson, ha sido invitado a participar en el Comité de Agricultura del Congreso de EE.UU. para hablar sobre criptomonedas y blockchain.
El desplome del bitcoin y las criptomonedas en las últimas semanas ha sacudido la confianza incluso de los más acérrimos defensores de estos activos. Pero algunos profesionales del sector mandan un mensaje de cierta calma.
La compañía de vehículos eléctricos sigue cayendo en el mercado focalizada en la coyuntura económica que le es claramente adversa y por el tsunami de miedo e incertidumbre que envuelve a Wall Street entorno a la inflación, los tipos de interés y la posible recesión. Todo en uno mientras se aviene a desdoblar sus acciones y Art Invest sigue apostando por el valor.
La Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. o SEC está planeado realizar cambios en la regulación de los proveedores de índices ante los billones de dólares que mueven a nivel mundial.
Tesla ha decidido subir los precios hasta los 6.000 dólares en medios de los costes crecientes debido a los problemas en la cadena de suministros.
Solana está a punto introducir un nuevo modelo de tarifas de gas llamado modelo de priorización de tarifas para mitigar el impacto de aplicaciones y servicios bajo demanda en la red. El mismo no hará más cara a la red.
Los números rojos regresan con fuerza a Wall Street. Si ayer el mercado pareció asimilar bien las subidas de tipos anunciadas por la Fed, hoy los inversores se lo piensan mejor e impulsan las ventas en el parqué. El gran temor sigue siendo que el endurecimiento de la política monetaria tenga un coste demasiado elevado sobre la economía.
Según los altos ejecutivos de T. Rowe es el momento más atractivo para comprar bonos en años a pesar de la subida de tipos de la FED.
Un nuevo informa de la consultora internacional McKinsey señala que el metaverso podría valer 5 billones de dólares en 2030 debido a la creación de valor dentro de este universo.
El bitcoin se contagia de las subidas anoche de Wall Street e intenta el rebote, si bien los inversores todavía se tambalean por el dramático desplome de los últimos días, que hizo que la mayor criptomoneda del mundo casi cayera por debajo de los 20.000 dólares.