Un factor clave para toda firma que desarrolle vehículos eléctricos es el litio. Por ello, Ford ha desarrollado su plan estratégico firmando acuerdos con mineras para asegurarse el litio de las baterías.
El indicador selectivo de innovación y tecnología en Wall Street se enfrenta esta semana a una nueva prueba con el techo de deuda en Estados Unidos como centro neurálgico de las preocupaciones de los inversores. A pesar de todo, las ganancias de las últimas sesiones imponen cierto optimismo.
El doble componente del recorte de gastos agilizado y las novedades sobre la implementación de la Inteligencia Artificial que han pasado a primer plano, siguen obteniendo la confianza de la compañía de Mark Zuckerberg en el mercado de acciones norteamericano, aunque el revés llega de la multa irlandesa antiprivacidad.
Apertura sin rumbo claro en Wall Street, con la atención puesta en unas negociaciones sobre el techo de deuda estadounidense que continuarán este lunes.
Rivian ha sido considerado uno de los competidores mas series de Tesla. Pero sus problemas para el aumento de la tasa de producción se ha convertido en su mayor problema.
Wall Street ha empezado a dudar sobre los objetivos de inflación de la Reserva Federal. Mientras unos apuesta por el 2%, la perspectiva habla del 3% al 5% por muchos años.
Las acciones del motor de búsqueda que impera en el mundo siguen volando alto en el Nasdaq a pesar de que todo gira en torno a una Inteligencia Artificial en la que, de momento se está quedando atrás con respecto a Microsoft. De cualquier forma. los inversores siguen confiando en el valor, aunque los analistas, ya no tanto.
La semana comienza en el mercado de acciones más importante del mundo con la palabra cautela escrita en la frente. Con cal y arena que llega de la Fed, de la que estos próximos días esperaremos más declaraciones, de los datos por conocer y de la gran incertidumbre, de nuevo sobre el futuro del techo de deuda, sin acuerdo a la vista.
Las acciones de Nvidia se han duplicado este año y están a un 10% de alcanzar máximos históricos. ¿Podrá la ola de la IA o inteligencia artificial darle ese último impulso?