Los futuros del Euro Stoxx 50 subían 34 puntos, un 0,6%, los del índice alemán DAX subían 142 puntos, un 0,6%, y los del británico FTSE 100 subían 29 puntos, un 0,3%. Los futuros del Ibex 35 subían 189,7 puntos (+1,15%) hasta los 16.653,5 puntos.
Franklin Templeton ha lanzado un nuevo ETF de Solana al contado denominado SOEZ captando la atención de los inversores.
El Fidelity European High Yield Fund cumple 25 años, consolidándose como una de las estrategias más consistentes, estables y rentables dentro del universo high yield europeo. Al repasar la trayectoria del fondo y la situación actual del mercado, se entiende por qué su gestor, Andrei Gorodilov, insiste en que el momento actual ofrece una oportunidad particularmente atractiva.
Tether y USDC realizaron una gran emisión de tokens desde la caída del mercado en octubre en valoradas en 20 mil millones de USDC. Lo que sugiere una importante entrada de capital y liquidez al mercado.
El índice PMI de servicios en España muestra una ligera desaceleración en noviembre, aunque sigue reflejando su fortaleza con 27 meses consecutivos de expansión. Los datos sugieren un fuerte aumento del PIB para el cuarto trimestre de 2025.
El DAX alemán despierta con subidas del 0,27%, el CAC 40 repunta un 0,08%, el IBEX 35 suma un 0,82% y el Euro Stoxx 50 sube un 0,40% hasta los 5.708,85 puntos. Dentro del Euro Stoxx los valores más alcistas de la mañana son Inditex (7,25%) y Stellantis (5,40%); en el lado de las restas, las más acusadas son para Kering (-1,77%) y Flutter Entertainment (-0,93%).
Los futuros del Ibex 35 suben un 1,26% en los 16.558 puntos. Los del DAX alemán suman un 0,25% en los 23.805 puntos. Los futuros del CAC 40 francés se anotan un 0,17% en los 8.098 puntos, y los del Eurostoxx avanzan un 0,40% en los 5.718 puntos.
El interés abierto (IO) de Ethereum y su valor ha caído, a pesar de seguir dominando los fondos destinados a las Finanzas Descentralizadas o DeFi y monedas estables.
Los principios de la oferta y la demanda son los que determinan los precios de todos los bienes y servicios, incluidos los valores de renta variable. La demanda de acciones varía en función del sentimiento de los inversores, es decir, de su disposición o entusiasmo a la hora de adquirir acciones. Está impulsada por nuestros sentimientos, temores y esperanzas colectivas. La oferta, por el contrario, tiene un carácter más mecánico y estratégico, y está vinculada a las actuaciones societarias y los procesos regulatorios.
No soy muy de hacer predicciones, pero basándonos en 90 años de historia y en la estadística, puedo afirmar lo que sucedió en el pasado. No digo que el futuro sea así, ni mucho menos. Pero da bastante seguridad saber que en el S.XX, con guerras mundiales y cientos de eventos catastróficos, las rentabilidades anualizadas son las que vamos a utilizar como proxy para los siguientes 30.