El S&P 500 vuelve a tantear el terreno de corrección. ¿la gran oportunidad de los inversores?

Invertir durante una corrección no es fácil. De hecho, rebotes como los que hemos visto en los índices en las últimas semanas podrían ser fugaces con los inversores en modo “esperar y ver” hasta conocer qué dice Trump este próximo miércoles sobre los aranceles. Se da por hecho que habrá aranceles del 25% a las importaciones de automóviles, productos farmacéuticos y semiconductores pero también ha dejado entrever que habrá aranceles a los países que importen petróleo de Venezuela.  Unas medidas que no sólo tendrán impacto en la economía global sino sobre la propia Estados Unidos. Solo un dato: Estados Unidos es el segundo mayor importador de petróleo de Venezuela por detrás de China. 

Sea como fuere, lo cierto es que, por primera vez en más de un año, el mercado bursátil estadounidense ha alcanzado el terreno de corrección. Es cierto, tal y como señala Juan J. Fdez-Figares, de Link Securities, que "la entrada en corrección de los índices es habitual, ya que, de media, suele ocurrir una vez al año". Sin embargo, "el principal riesgo es que una corrección dé paso a un mercado bajista, para lo que los índices deberían ceder más del 20% desde sus recientes máximos", añade.

Los inversores reconocen que hasta que no sepamos qué va a decir Trump es mejor no mover ficha en los mercados.   Sin embargo, parece que entrar en una corrección del S&P 500 ha resultado históricamente ser una gran oportunidad para los inversores. A pesar del riesgo de que el mercado caiga más, lo que podría provocar que el índice entre en terreno bajista  las probabilidades parecen del lado de los compradores. 

Según datos históricos, desde la Segunda Guerra Mundial ha habido un total de 48 correcciones de al menos el 10% en el S&P 500, lo que equivale a una cada 20 meses. Esas 48 correcciones solo cayeron en territorio de mercado bajista en 12 veces, según datos de Carson Investment Research. Con lo que, desde un punto de vista histórico, es probable que la corrección actual del S&P 500 no alcance niveles del  20%. 

Pero además, comprar justo cuando las acciones han marcado el nivel de corrección ha llegado a resultados muy sólidos en los meses siguientes. Desde 2008, el S&P 500 cayó 15 veces en terreno de corrección y en 13 de esos casos, las acciones subieron un año después. De hecho, el 60% de las acciones se habían recuperado tres meses después, según datos recogidos por The Motley Fool, que reconocen que la rentabilidad media a un año del S&P 500 tras haber entrado en terreno de corrección desde 2008 es del 18,1% frente al 9,4% anual que ha promediado el S&P 500 en el mismo período. 

El S&P 500 puede pasar mucho tiempo entre correcciones. La media es de 20 meses, aunque en mercados volátiles, puede llegar en una rápida sucesión.  Con la recuperación que ha tenido el S&P 500, cotiza poco menos de un 9% de su máximo histórico. Los expertos reconocen que, una vez tengamos algo más de certeza sobre lo que hará Trump - si eso alguna vez sucede - será momento de lanzarse a comprar. Sin esperar a que las bolsas vuelvan a bajar, ya que esto podría tardar meses o años, pues la oportunidad perdida de quedarse al margen es mucho mayor que la ganancia que podría obtener al sincronizar una inversión perfectamente en el fondo del mercado. 

A la hora de definir qué estrategias seguir, es importante saber que, como hemos dicho a lo largo del artículo, el S&P 500 ha demostrado históricamente su capacidad de recuperación tras las correcciones. En lugar de vender en pánico, es recomendable mantener una estrategia de inversión a largo plazo basada en fundamentos sólidos. Además, la técnica del dollar-cost averaging (DCA) consiste en invertir una cantidad fija de dinero en intervalos regulares, independientemente del precio del mercado. Esto ayuda a reducir el impacto de la volatilidad y a comprar más acciones cuando los precios son bajos.

Una estrategia clave para muchos inversores es mantener una lista de seguimiento de empresas que le parezcan atractivas, pero cuyas acciones no presenten el valor necesario para invertir en ellas en este momento. Cuando el mercado cae en una corrección, esas acciones podrían terminar cayendo a un precio en el que tenga sentido comprarlas. 

Por otro lado, las acciones de crecimiento a menudo caerán más que las acciones de valor en una corrección, lo que podría crear una gran oportunidad para comprar algunas de las acciones con mejor rendimiento que han parecido demasiado caras recientemente. De hecho, la corrección más reciente hizo que las acciones de crecimiento de las grandes tecnológicas, en particular las empresas de semiconductores, cayeran significativamente en medio de los temores sobre posibles aranceles contra Taiwán. Los inversores a largo plazo pueden tener una buena oportunidad de comprar algunas de esas acciones en este momento.

Y ahora ¿qué dicen los gráficos?  Álvaro Nieto, analista técnico de Estrategias de inversión reconoce que "en el gráfico de escala temporal diaria del S&P500, podemos observar aspectos interesantes, puesto que, el precio está encontrando soportes en las inmediaciones de los 5.488 y los 5.504,50 puntos. De este modo, el precio puede estar desarrollando un importante nivel de soporte de cara al medio / largo plazo, el cuál viene acompañado con divergencias alcistas ya que el precio se encuentra desarrollando mínimos decrecientes, pero en el oscilador MACD ya comenzamos a observar mínimos crecientes".  En este sentido, es muy importante que no asistamos a un precio de cierre diario por debajo de los 5.488 puntos ya que la perforación de este nivel de precios puede llevar a los vendedores a atacar el siguiente nivel de soporte en el entorno de los 5.402 puntos. 

Por su parte,  Sergio Ávila, analista técnico de IG  reconoce que " tras el rebote había que tener mucho cuidado pues la media de 200 había girado a negativa y, ahora, podría estar en el inicio de un segundo impulso bajista, es decir, tendría un primer impulso desde el 19 de febrero hasta los mínimos del 13 de marzo, luego ha tenido rebote que se ha frenado entre el 38,2% y 50% de Fibonacci, y la pérdida de los mínimos del 13 de marzo nos confirmaría una activación de un segundo impulso bajista que en este caso nos marcaría un objetivo teórico-potencial hacia el entorno de los 5.145 en el caso del S&P 500, acercándose a zonas de mínimos desde agosto de 2024".