El avance regulatorio coloca a los EAU entre las jurisdicciones más progresistas del mundo en cuanto a la adopción de tecnologías emergentes aplicadas al comercio y la inversión.
Con estas nuevas pautas, se pretende establecer un marco sólido que regule la creación, emisión, promoción y negociación de tokens basados en valores y productos básicos, todo bajo estrictas normas de transparencia, seguridad y supervisión.
Un marco regulatorio pionero
La SCA publicó en enero un borrador que define de forma clara y detallada los conceptos de tokens de seguridad y tokens de materias primas. Esta diferenciación es crucial para establecer una regulación efectiva, ya que ambos tipos de activos digitales tienen características y riesgos distintos.
Los tokens de seguridad son definidos como activos digitales basados en DLT que representan derechos financieros o intereses sobre activos tangibles. Esto incluye tanto tokens de capital, que otorgan derechos de propiedad, como tokens de bonos, que representan deudas negociables. Estos instrumentos digitales están diseñados para replicar, e incluso mejorar, las funciones de los valores tradicionales en el entorno digital.
Por otro lado, los tokens de materias primas se basan en el valor de activos físicos como el oro, el gas o el petróleo. Su función es facilitar el comercio de estos recursos a través de plataformas digitales, reduciendo el coste operativo y los riesgos logísticos que suelen acompañar al comercio tradicional de materias primas.
Integración de la DLT en los mercados financieros
El uso de tecnología blockchain en este nuevo esquema regulador no solo mejora la eficiencia, sino que también transforma la manera en la que se conciben las transacciones financieras. Los tokens de seguridad y de materias primas combinan los contratos tradicionales con tecnologías avanzadas, lo que permite desarrollar instrumentos financieros más ágiles y seguros.
Uno de los aspectos más destacados del borrador es el conjunto de estándares tecnológicos que deben cumplir los emisores de tokens y las plataformas de negociación. Estos estándares incluyen la seguridad cibernética, la protección de datos, el cifrado, la integridad del libro mayor distribuido y los mecanismos de validación de transacciones. La finalidad es garantizar una infraestructura robusta y fiable que proteja tanto a los emisores como a los inversores.
Supervisión y cumplimiento
La SCA no solo ha establecido las reglas, sino que también ha asumido un rol activo como entidad supervisora. Tendrá la autoridad para velar por el cumplimiento de la normativa, sancionar infracciones y supervisar tanto los emisores de tokens como las plataformas de negociación, ya sean mercados tradicionales o sistemas alternativos como los servicios de negociación multilaterales.
El objetivo es evitar fraudes, manipulación de mercado y otras prácticas que puedan poner en riesgo la integridad del sistema. Esta vigilancia activa refuerza la confianza de los inversores y establece un entorno más seguro para la innovación financiera.
Derechos para los inversores y protección legal
Uno de los elementos clave del borrador es el enfoque en laprotección del inversor. Los tenedores de tokens gozarán de derechos equiparables a los de los valores tradicionales. Esto incluye el derecho a recibir dividendos, ejercer el voto en decisiones empresariales y reclamar sobre activos en caso de liquidación o quiebra.
Además, la normativa establece requisitos de transparencia y divulgación de información. Los emisores estarán obligados a ofrecer datos claros y actualizados sobre las características de los tokens, los riesgos asociados y las condiciones de inversión. Esto proporciona un entorno mucho más seguro y predecible para quienes deciden participar en estos nuevos mercados.
El proyecto de regulación tiene implicaciones más allá de los Emiratos. Refleja una voluntad firme de posicionarse como líder regional en activos digitales, atrayendo tanto a empresas como a inversores interesados en operar en un entorno moderno, regulado y tecnológicamente avanzado.
También puede sentar un precedente para otros países del Golfo y del resto del mundo que aún están definiendo su postura frente a las criptomonedas y la tokenización de activos. La claridad jurídica y la apertura a la innovación son dos pilares que podrían convertir a los EAU en un referente global en este campo.