Estamos en plena guerra arancelaria y estamos viendo momentos tensos en la economía y los mercados. Hay una fecha clave, el 2 de abril, donde se pueden poner en marcha varias de las tarifas anunciadas por el presidente estadounidense Donald Trump, que ha impuesto un 25 % a las importaciones de automóviles y esto incluye partes de vehículos también. ¿Esto puede provocar un daño económico global? 

Lo que está haciendo Trump con su política comercial arancelaria es un distanciamiento del sistema comercial  multilateral que el propio Estados Unidos lideró después de la Segunda Guerra Mundial. Definitivamente va a tener un impacto en el crecimiento económico del mundo por el hecho de que esta circunstancia nos ha llevado a una situación de esperar y ver. ¿Qué implica eso? Que las personas, las familias, las empresas, ante una situación  como esta deciden esperar para ver qué sucede después del 2 de abril. Y en algunos casos posponen sus inversiones, en otros casos cancelan los proyectos… y eso ya repercute en la economía. 

Se sabe que la incertidumbre es el peor enemigo de la confianza y, por ende, de la economía. Mientras este contexto de incertidumbre siga, será dañino para la economía. De hecho, según un estudio de la Comisión de Comercio internacional de EEUU, ante un arancel del 25% se provocará que las compras se reduzcan en un 75% y, a la vez esto repercute en el mercado interno, es decir, que el precio de los productos suba y eso significa inflación. 

¿Cómo va a afectar esto a las empresas automovilísticas y al consumidor, el que quiera comprarse un vehículo? 

El sector automovilístico europeo cayó con fuerza en bolsa. La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles se mostró profundamente preocupada por el anuncio de Trump que dijo que perjudica globalmente a los fabricantes de automóviles en el mundo, también a la industria estadounidense.  Por otro lado, también los fabricantes nipones cayeron y el primer ministro dijo que los aranceles costarían a los principales fabricantes japoneses hasta 32 billones de yenes y eso, por supuesto, arrojando algunas pérdidas puesto que los vehículos japoneses tienen bastantes ventas en Estados Unidos. 

¿Y cómo afecta al consumidor? 

En economía hay un término para hablar de impuestos y aranceles que es la incidencia fiscal, que define la distribución que se hace de la carga fiscal entre partes interesadas. En este caso estamos hablando de un importador y un consumidor. Difícilmente las empresas pierden pues  generalmente le trasladan todo al consumidor. Y ahora las estimaciones van de que un vehículo con estas nuevas condiciones va a incrementar su precio entre 4000 a 1000 dólares. 

Trump ha hablado también de otros aranceles en el futuro, como a las importaciones de cobre, a los productos farmacéuticos, la industria de la madera y los semiconductores. La Casa Blanca estima que recaudará 100000 millones de dólares anuales en aranceles. ¿Cuáles son exactamente los que entran en vigor el 2 de abril? 

El 2 de abril habrá  aranceles del 25 % las importaciones de automóviles, productos farmacéuticos y semiconductores. Eso está definido.  Otra de las órdenes ejecutivas de Trump afecta al petróleo, en este caso al petróleo venezolano y por ende podría tener consecuencias a nivel global. EE.UU. anunció un arancel de 25 % a las naciones que compren petróleo de la nación sudamericana. Y ya ha habido respuesta. Por ejemplo, el operador de refino más grande del mundo que está en la India ha dicho que detendrá las importaciones de petróleo venezolano. Y también hay incertidumbre en el principal comprador de petróleo de Venezuela, que es China. 

Así que tendremos vehículos más caros y también el precio del combustible aumentará…. 

No está claro. En realidad si la medida anunciada por Donald Trump va a llevarse a cabo, en algunas casos son empresas privadas las que compran el producto de Venezuela, como Repsol por lo que, los principales afectados serían los países que importan o compran el petróleo de Venezuela, como China o EEUU, que es el segundo mayor importador aunque patria contradictorio y, de hecho, le ha extendido la licencia a Chevron para que siga operando en el país hasta el 27 de mayo. 

Esto puede hacer subir el precio del combustible a nivel global porque había cierta escasez - hay que recordar que Venezuela es un importante productor de petróleo en el mundo-  y vende a China, EEUU, India, España, Vietnam, Singapur, Rusia...entre otros países. Al haber escasez, el precio se incrementará. 

Toda esta situación, todas las decisiones de Donald Trump están afectando a las bolsas de todo el mundo que han tenido caídas. Los inversores un poco nerviosos ante este panorama, se han decantado por el oro que ha alcanzado nuevos récords. ¿Cuáles son los sectores que podrían ser más seguros para invertir en estos momentos y que les afecte menos esta guerra arancelaria? 

Servicios digitales y tecnología. ¿Por qué? Porque estos tienen menos dependencia del comercio físico y eso es importante. También se puede invertir en salud y biotecnología, también en consumo básico o servicios financieros. Y algo muy importante, las materias primas estratégicas como el oro, la plata, el litio, por ejemplo, que está en boga, mientras el sector de la energía renovable es un sector atractivo en que los inversores pueden invertir su dinero.  

Por otro lado, seguimos conociendo datos económicos de aquí de EE.UU. Quizás es aún un poco pronto para ver si las medidas de Trump tienen la respuesta que le espera, pero ya sabemos que la actividad empresarial estadounidense se recuperó en marzo, el gasto del consumo personal mostró un alza del 0,4 % el mes pasado y en unos días conoceremos el dato del desempleo. 

Una de las cosas que ya está repercutiendo es la confianza del consumidor. Se ha hundido. En diciembre estábamos con una lectura de 112,8 y ha ido descendiendo consecutivamente y ahora nos encontramos en 92,2 . Las expectativas de la inflación se han disparado, ya son latentes. Hay recortes y ajustes respecto a las estimaciones del Producto Interior Bruto en este primer trimestre. Hay especialistas e instituciones que han estimado que el PIB se puede contraer en un 2,4%. Ahora han vuelto las alarmas de la recesión. El déficit comercial en EE.UU. se ha disparado el 60%,  han sido mayor las importaciones a las exportaciones, pero ¿por qué las empresas han tratado de comprar la mayor cantidad posible antes de que entre en vigencia estos aranceles? Son cosas que se están dejando sentir y, como decía, estamos en la economía de esperar y ver.