No parece el mejor momento para posicionarse en Altcoins como parte principal de un portafolio. Javier Molina, experto en activos digitales cree que es fundamental entender Bitcoin y cómo estructurar una cartera de inversión correctamente. Los titulares alarmistas sobre la caída de Bitcoin y la crisis en activos digitales generan miedo en el mercado, pero cualquier inversión debe ir acompañada de una estrategia clara y una hoja de ruta definida.

Un portafolio diversificado debe incluir renta variable, renta fija, oro y Bitcoin, sin que estos compitan entre sí. Dentro del segmento digital, es clave diferenciar entre Bitcoin, que tiene una sólida propuesta monetaria, y el resto de criptoactivos. En caso de invertir en otras criptomonedas, se recomienda enfocarse en infraestructura, como Ethereum o Solana, con una asignación mínima (aproximadamente 1% del 4-5% destinado a activos digitales). Es fundamental comprender cada activo para evitar riesgos innecesarios.

En un contexto en que se habla de las fuertes caídas de Bitcoin, Molina cree que una corrección del 4-5 % es completamente normal dentro de su estructura de volatilidad, ya que es un activo que tiene una volatilidad histórica del 60%.

En el caso de las Altcoins, la volatilidad es aún mayor, alcanzando el 120 %, lo que explica caídas del 8-10 % en momentos de liquidaciones masivas. La falta de liquidez agrava estos ajustes, especialmente con liquidaciones recientes de $1,500 millones en posiciones apalancadas.

Bitcoin sigue estando correlacionado con el Nasdaq y otros activos de riesgo. La mayoría del volumen en ETFs de Bitcoin proviene de inversores minoristas (75 %), quienes suelen reaccionar más a la volatilidad. Mientras los pequeños inversores venden sus posiciones por miedo, las grandes ballenas (tenedores de más de 1,000 BTC) continúan acumulando. Además, el reciente hackeo de Bybit, con una pérdida de $1,500 millones, ha afectado la liquidez y el sentimiento del mercado, aunque la industria ha demostrado resiliencia ante la crisis.

Y aun con todo, Bitcoin mantiene su posición única como activo monetario, sin un competidor real. A diferencia de Ethereum, Solana y otras redes, que compiten en el sector de infraestructura, Bitcoin se distingue por su descentralización, seguridad y efecto red. Mientras las redes alternativas pueden ser reemplazadas por nuevas tecnologías, Bitcoin ha consolidado su dominio gracias a su infraestructura, seguridad y creciente adopción institucional.

En términos de distribución, actualmente 12 millones de BTC están en manos de particulares, mientras que 1.5 millones pertenecen a instituciones, corporaciones y gobiernos. Fondos como BlackRock y Fidelity han acumulado grandes cantidades de Bitcoin, lo que indica un proceso de institucionalización progresivo. Es previsible que en los próximos años los BTC en manos institucionales aumenten, reduciendo la participación de los pequeños inversores.

El sentimiento del mercado es de miedo, pero aún no se ha alcanzado la euforia típica de los finales de ciclo alcista. Históricamente, los momentos de miedo extremo han representado oportunidades de acumulación para quienes tienen una visión de largo plazo.

¿Y si quedan 280 días para que termine el actual Bull Market de Bitcoin? 

Sobre la liquidez, la distribución de Bitcoin y la necesidad de diferenciarlo del resto de activos habla  Javier Pastor, CEO de Bit2me que también ha destacado la relevancia de tener una estrategia clara y entender el papel creciente de las instituciones en el ecosistema cripto. 

Bitcoin se compara más con el oro por su naturaleza, por esa misión finita, determinística, 21 millones de unidades, auditable, transparente, etc. “Sí que es verdad que la volatilidad va a seguir siendo inherente, eso no va a cambiar. A pesar de que siga subiendo el precio en los próximos meses y años, vamos a seguir viendo correcciones como la que estamos viendo ahora, que ha llegado al 22 % desde el máximo de 109000”. Ya en 2017, recuerda este experto, tuvo una subida de 2000 a 20.000 dólares y en ese bull market hubo seis correcciones de más de un 35%. 

De hecho, “yo lo veo como oportunidad de posicionamiento a medio y largo plazo. La historia nos dice que sí. De hecho, en este ciclo nos quedarían 280 días para que este bull market en principio terminase como los anteriores. No sabemos si  se va a repetir la historia pero es lo que nos dice el análisis de otros ciclos”· 

Con todo, Bitcoin sigue siendo el activo de referencia en el mundo digital, con una infraestructura sólida y una adopción institucional en aumento. La volatilidad es parte inherente del mercado y no necesariamente implica un colapso. La diversificación es clave, y la inversión en Altcoins debe ser mínima y bien analizada. En momentos de incertidumbre, la cautela es fundamental, pero también pueden surgir oportunidades estratégicas para el largo plazo.