El holding CriteriaCaixa, encargado de gestionar el patrimonio empresarial de la Fundación "la Caixa", ha llegado a un principio de acuerdo para convertirse en uno de los accionistas relevantes de Europastry, con una participación aproximada del 20%, según informó en un comunicado emitido este viernes.

CriteriaCaixa ha destacado que esta alianza tiene como objetivo principal impulsar el crecimiento de Europastry, empresa dedicada a la panadería, bollería y masas congeladas, así como acelerar su expansión a nivel mundial. Además, se busca reforzar la apuesta por la innovación y la excelencia productiva en la compañía.

La entrada de CriteriaCaixa como accionista relevante, con aproximadamente un 20% del capital de Europastry, se espera que se formalice en las próximas semanas, según lo anunciado.

En palabras del holding, esta operación refuerza el compromiso de Criteria de invertir en empresas líderes en sectores atractivos, con potencial de crecimiento y generación de valor, en línea con su Plan Estratégico 2030.

Criteria prevé fortalecer su estrategia de diversificación al ganar exposición en el sector de la alimentación a través de esta inversión, lo que impactará directamente en el potencial de Europastry y reforzará su estrategia a largo plazo.

Europastry, presente en más de 80 países con 27 plantas de fabricación, registró una facturación de 1.506 millones de euros en 2024, con un Ebitda de 237 millones de euros. Además, realizó una inversión récord de 124,4 millones de euros en I+D y tecnología. Actualmente, CriteriaCaixa gestiona una cartera de 30.400 millones de euros y tiene previsto llegar a los 40.000 millones de euros en 2030, lo que muestra su ambición de crecimiento y expansión.

Según Criteria, esta operación se alinea con la estrategia de buscar oportunidades de inversión a largo plazo que contribuyan al desarrollo industrial. La inversión forma parte del impulso de la cartera de capital privado de Criteria, que tiene como objetivo alcanzar un valor de 4.000 millones de euros en 2030.

Europastry, que tenía planeado su debut en Bolsa el 10 de octubre, decidió cancelar la operación debido a la baja aceptación entre los inversores, a tan solo dos días de la fecha prevista.

La empresa de masas congeladas tenía como objetivo recaudar 210 millones de euros, destinando una parte a reducir deuda y otra al crecimiento inorgánico. La cancelación se justificó por la inestabilidad en los mercados derivada de la situación geopolítica internacional.