Laboratorios Rovi obtuvo en 2024 un beneficio neto de 136,9 millones de euros, un 20% menos que en 2023, mientras que sus ingresos operativos alcanzaron los 763,7 millones de euros, un 7,9% menos que el año anterior. Este decrecimiento se produjo por la división de la fabricación a terceros impulsada por la menor demanda en la vacuna contra la COVID-10.
En cuanto a los resultados del EBITDA, Rovi se situó en los 207 millones de euros, un 15% menos. A pesar de estas caídas en los principales indicadores, la compañía señaló que se trata de un periodo de transición en el que la inversión va a jugar un papel fundamental.
En cuanto al margen bruto, Rovi experimentó un crecimiento del 62% producido por la reducción de costes en las materias primas y el aumento del negocio en las especialidades farmacéuticas sobre todo en las ventas de Okedi y el buen comportamiento de Neparvis. Estas alcanzaron los 427,5 millones de euros en ingresos, un 2% más que en 2023.
El negocio de heparinas registró un repunte del 37% en las ventas en el último trimestre en comparación con el trimestre anterior aunque en cifras globales sus ingresos descendieron un 1% por el volumen de pedidos.
La compañía mantiene su estrategia de inversión en expansión internacional y en capacidad productiva y afirma que se encuentran en un periodo de transición y que ha sido clave para establecer las bases del futuro de Rovi. En 2025 ha afirmado que será también un año de transición y que, aunque habrá una ligera reducción de los ingresos, se compensará con el refuerzo del crecimiento en el negocio del CDMO y los nuevos productos como Letrozol.
Además, la farmacéutica ha anunciado un dividendo de 0,93 euros por acción que corresponde al 35% de beneficio consolidado.
Tras conocer los resultados, desde Renta 4 reiteran su recomendación de sobreponderar con un precio objetivo de 66,5 euros por acción. Los analistas se mantienen optimistas y valoran la estrategia de crecimiento de la compañía a largo plazo.