El patrimonio de los fondos de inversión en España cerró 2025 con un nuevo máximo de 450.889 millones de euros, registrando el mayor incremento anual de la serie histórica, según Inverco.
En un arranque de año marcado por tensiones geopolíticas y movimientos clave de los bancos centrales, el analista de AFI, Filipe Aires, identifica dos refugios estratégicos para los inversores: diversificación, los metales preciosos y las acciones de empresas "quality". ¿Por qué estos activos podrían ofrecer la mejor protección en un entorno incierto como el que se avecina en 2026?
La inversión en inteligencia artificial ofrece grandes oportunidades, pero debe tenerse en cuenta el ser muy selectivos y diversificar más allá del sector tecnológico. Según Nicolas Bickel, responsable de inversión en Edmond de Rothschild Banca Privada, varias compañías en las áreas de construcción física de centros de datos, instalación eléctrica, suministro de energía y distribución eléctrica constituyen alternativas para obtener exposición al ciclo de inversión en centros de datos por parte de los hyperscalers.
La hegemonía de las siete magníficas podría haber alcanzado ya su punto máximo. El liderazgo de los mercados de renta variable global se está ampliando, y hoy son más las compañías que impulsan la rentabilidad, más allá del reducido grupo de tecnológicas estadounidenses relacionadas con la inteligencia artificial.
Tirso de Linos aportará sus más de 10 años de experiencia en el sector financiero a la estrategia de crecimiento y desarrollo comercial de la cartera de clientes institucionales.
Con los mercados entrando en una fase de mayor exigencia selectiva, 2026 obliga a los inversores a ir más allá de las soluciones genéricas. La diferenciación por temáticas, la gestión activa y la capacidad de adaptación marcarán la diferencia. Estos tres fondos ofrecen tres vías complementarias para posicionarse con criterio en el nuevo ciclo bursátil.
Mitch Reznick, jefe de renta fija en Federated Hermes Limited y jefe de renta fija sostenible en Federated Hermes, desglosa los tres factores estructurales que, según él, están reconfigurando el futuro del mercado: la transición energética, el auge de la inteligencia artificial y los desequilibrios fiscales en las economías desarrolladas. Su análisis anticipa cambios profundos que podrían alterar las dinámicas tradicionales de la renta fija a nivel global.
El año arranca con el giro de Donald Trump hacia una política intervencionista e internacional. En la zona euro, los datos de actividad se han mantenido positivos y el crédito ha seguido recuperándose. En este entorno, hemos mantenido nuestro enfoque con una asignación moderadamente positiva a la renta fija, una posición neutral en renta variable y una visión negativa sobre el dólar. Nuestra visión constructiva sobre el crédito y los mercados de renta fija emergentes se mantiene sin cambios.
El 3 de enero, Estados Unidos llevó a cabo un operativo para capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, y los trasladó a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico. Esta medida, la intervención más agresiva del presidente Donald Trump en la región hasta la fecha, ha generado esperanzas de un cambio de régimen en Venezuela, así como de una mayor inversión de las compañías petroleras estadounidenses en el país.
Los comentarios y las medidas ejecutivas del presidente estadounidense Trump están dirigidos directamente a la asignación de capital y los márgenes de las principales empresas de defensa estadounidenses. Como resultado, la lectura directa es más negativa para las acciones de defensa estadounidenses que para las empresas de defensa europeas. Para las acciones europeas del sector de defensa, el impacto es más secundario y relativo que un estímulo directo claro. Sin embargo, en términos de valoración relativa, riesgo de gobernanza y flexibilidad de rendimiento del capital, la balanza se inclina cada vez más a favor de Europa.