Respecto al panorama macroeconómico, nos mostramos más optimistas y esperamos un crecimiento continuo este año. Sin embargo, se observan algunos indicios de presiones inflacionarias que podrían dar paso a un entorno de tipos de interés más altos durante más tiempo o a una reanudación de las subidas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos. A pesar de nuestras halagüeñas perspectivas de crecimiento, creemos que, en los mercados de renta fija, el margen de revalorización del capital es limitado. Pero, a diferencia de los títulos de renta fija tradicionales, los bonos convertibles pueden aportar convexidad a las carteras, por el potencial alcista de la renta variable, y protección frente a las caídas ante un episodio de venta generalizada de acciones, al contar con el suelo propio de los bonos.

Potencial de rentabilidad total atractivo frente a la renta fija general

Los diferenciales crediticios de los bonos corporativos están próximos a los niveles más estrechos de su historia y dudamos que el potencial de revalorización del capital sea significativo. En cambio, pensamos que en 2025 los intereses impulsarán la rentabilidad de la deuda corporativa con grado de inversión y alto rendimiento. Mientras redactamos este artículo, los bonos convertibles ofrecen rendimientos de alrededor del 3% y potencial de revalorización debido a la opción de transformarse en acciones que incorporan estos instrumentos de inversión. De cara al futuro, la clase de activo podría alcanzar rentabilidades totales en el rango alto de un dígito y, en nuestra opinión, es posible superar a los índices de referencia mediante la selección de los títulos de crédito con un análisis fundamental (o «bottom-up»).

Perspectiva de convergencia con las acciones de gran capitalización

Las acciones de gran capitalización han superado al grueso del universo de inversión en los últimos dos años naturales. Si bien las «Siete Magníficas» del sector tecnológico son responsables en su mayor parte de esto, el segmento de gran capitalización, en sentido amplios, ha batido con creces a los emisores de pequeña y mediana capitalización. Como se ilustra en el gráfico 1, en los últimos tiempos ha habido una notable divergencia entre las valoraciones de la pequeña y mediana capitalización y las de la gran capitalización. En general, las acciones de pequeña y mediana capitalización son más representativas de los emisores de bonos convertibles. Consideramos posible la convergencia en la rentabilidad de otras acciones al margen de esas siete empresas dominantes, sobre todo en los bonos convertibles no estadounidenses, que siguen siendo interesantes.

Clase de activo de mayor calidad y buenos fundamentos

Aunque somos conscientes de que buena parte del mercado de bonos convertibles sigue sin estar calificado, nuestros análisis revelan que el rating crediticio medio del mercado es BB. Además, en 2024 hubo un aumento de las emisiones con grado de inversión, lo cual, en nuestra opinión, podría brindar al mercado una mayor protección en un contexto bajista. Desde el punto de vista del análisis fundamental, los resultados corporativos se mantienen sólidos en términos comparativos y nos parece que los fundamentos de las empresas están relativamente protegidos del posible impacto de un cambio de tendencia hacia una política monetaria más restrictiva. El entorno sigue siendo propicio a las recompras de acciones y, cada vez más, a las fusiones y adquisiciones, y ello puede suponer una oportunidad para los bonos convertibles, que participan del potencial alcista de las acciones.

Exposición a sectores growth

Los bonos convertibles ofrecen exposición a los «ganadores estructurales» y a los líderes de sus sectores, que siguen sacando partido de la innovación y el crecimiento. De hecho, el mercado internacional de bonos convertibles se orienta hacia sectores growth, como tecnología, finanzas, sanidad e internet y datos, que no están bien representados en el universo corporativo tradicional. La clase de activo permite exponerse al potencial alcista de temas tan trascendentales como la ciberseguridad, la inteligencia artificial y la innovación sanitaria.

Seguimos confiando en los bonos convertibles

Estamos convencidos de que, en términos generales, 2025 se está desarrollando como otro año fuerte para los bonos convertibles. Seguimos encontrando argumentos convincentes para invertir en la clase de activo, de forma individual o como factor de diversificación en una asignación a renta fija más amplia. Recientemente hemos asistido a un repunte de la volatilidad debido a que la revolución de la inteligencia artificial ha dado paso a una mayor dispersión, y esto ha permitido aumentar la rentabilidad mediante la selección de títulos de crédito. De cara al futuro, confiamos en que la combinación de un rendimiento razonable y la participación en el capital de la empresa que ofrecen los bonos convertibles, respaldada posiblemente por una selección de valores prudente, pueda generar una rentabilidad total atractiva en 2025.