Dado el enfriamiento de la inflación y la transición de la Reserva Federal de EE. UU. de un ciclo de subidas de los tipos a uno de bajadas, la renta fija debería exhibir un buen comportamiento en 2025.
De cara a 2025, los sólidos fundamentales de las compañías y las tendencias en innovación podrían verse contrarrestados por el agravamiento del riesgo geopolítico y la incertidumbre política.
La nueva era económica, caracterizada por una mayor inflación, un aumento de la volatilidad y una diferenciación más pronunciada entre países, sectores y emisores, exige una estrategia más refinada a la hora de construir carteras de bonos bien diversificadas. Asimismo, obliga a los inversores a replantearse supuestos como los que se exponen a continuación.
Hablamos con Alberto Martínez, Managing Director - Distribution (Iberia, Latam & Us Offshore) en iM Global Partner sobre sus características, ambiciones, proyectos y la concentración del mercado. ¿Hacia dónde vamos en el 2025?
Hace poco más de un año, nuestro consejero delegado, Mike Gitlin, escribió sobre la importancia del final del ciclo de subidas de tipos de interés de la Reserva Federal y sobre la oportunidad que suponía para los inversores. El artículo analizaba los datos históricos para encontrar indicios sobre las posibles consecuencias en los mercados de renta fija y renta variable y señalaba que, cuando el banco central había puesto fin a ciclos anteriores de subidas de tipos, se había registrado una sólida rentabilidad. Sospechábamos que ese momento también supondría un punto de inflexión para los mercados, que habían tenido que enfrentarse a un 2022 muy complicado. Es probable que los que se atrevieron a invertir en aquel momento ahora se alegren de haber trasladado parte de sus posiciones de liquidez a inversiones en renta fija y variable.
La moderación en tipos de interés relaja la carga de costes financieros de las empresas y favorece su apuesta por el crecimiento. Invertir en small caps en fase de crecimiento está al alcance de todos a través de un ETF indexado con liquidez y riesgo moderado.
Hablamos con Miguel Castells Mateo, director de Inversiones de Unigest, sociedad gestora del Grupo Unicaja sobre el balance del año en las bolsas, el desempeño de ellas con las incertidumbres geopolíticas y las perspectivas que tienen para 2025.
Octubre estuvo marcado por el ascenso de los tipos de los bonos del Tesoro de EE.UU., que registraron la mayor caída desde septiembre de 2022 a medida que los inversores fueron descontando una victoria completa de los Republicanos en las elecciones estadounidenses. El camino más fácil es un amplio movimiento al alza de las bolsas a finales de año, con EE.UU. y Japón al alza y Europa y China a la baja.