La aparición de DeepSeek, la start-up china de IA, marca un punto de inflexión y un nuevo paradigma en el  entrenamiento de modelos de IA y de inferencia. La empresa ha conseguido una innovación espectacular en  arquitectura de software que le permite ofrecer unas prestaciones a la altura de los modelos actuales de OpenAI, el  líder del sector, pero a un coste mucho menor.

¿Un vuelco en el sector de la IA?

Antes se creía que las empresas del sector de la IA no tenían otra opción que “tirar de chequera” para construir una  posición dominante y barreras defensivas. En virtud de la ley del escalamiento en la IA, eso significa que quienes  podían comprar los chips más avanzados en grandes cantidades y ofrecer una potencia bruta de entrenamiento  elevada tenían una ventaja, y en este grupo generalmente solo cabían un puñado de gigantes tecnológicos  estadounidenses. Sin embargo, esta dinámica parece estar cambiando en estos momentos. La publicación de los  modelos de DeepSeek suscitó entre los inversores la pregunta de si el ingente gasto en semiconductores y equipos  informáticos podría ser más cíclico a corto plazo, con independencia de los vectores estructurales.  

Eso, a su vez, podría generar deflación en el coste de los despliegues de IA y, por ende, menos necesidad de  desembolsos astronómicos al inicio. De hecho, los inversores están empezando a examinar detenidamente y  justificar las expectativas incorporadas en la inversión empresarial actual en IA. 

A resultas de ello, muchos valores  relacionados con las infraestructuras de IA, sobre todo empresas de hardware encargadas de los grandes esfuerzos  de cálculo y el procesamiento de datos, parecen presentar valoraciones forzadas y han aumentado las
probabilidades de una revisión a la baja ante las elevadas expectativas y la pérdida de dinamismo. Al mismo tiempo,  las empresas están volviendo la vista hacia los motores orientados a las aplicaciones, como el Internet de las cosas  (IoT) y el software, en previsión de una reducción de los costes de procesamiento y las barreras de entrada. Esto  significa que el mayor énfasis en el ecosistema probablemente provoque un desplazamiento desde las  infraestructuras de IA a las aplicaciones de IA, y de los facilitadores de la IA a los usuarios de la IA.

Las implicaciones para China  

Pensamos que este cambio en todo el sector va a beneficiar a las empresas chinas de IA. Dado que el acceso a los  chips de entrenamiento de IA más avanzados ya no es tan determinante, las empresas chinas ahora tienen una  oportunidad para reducir la brecha con sus competidores estadounidenses, ya que los chips de inferencia son más  accesibles para las empresas chinas que los chips de entrenamiento avanzados ante los férreos controles a las  exportaciones por parte de EE.UU.  

En un plano más general, a diferencia de sus homólogos centrados en el entrenamiento, los chips de inferencia se  caracterizan por una mayor eficiencia energética, por una menor complejidad y por no necesitar la misma fabricación  avanzada, algo que China puede producir dentro de sus fronteras. Esta transición hacia un mayor uso de chips de  inferencia también debería permitir a las empresas chinas de IA reducir su dependencia de los diseñadores  estadounidenses de chips, como Nvidia.

En opinión de Tina Tian, gestora del Fidelity Funds China Innovation Fund: “El avance que supone DeepSeek ilustra la tesis clave del fondo, a saber, que China posee ventajas estructurales  a la hora de generar innovaciones aceleradas. Concretamente, estamos viendo cómo los puntos fuertes de China  en datos, I+D y talento han impulsado el éxito de DeepSeek, a pesar de las restricciones sobre el hardware  informático de altas prestaciones debido al control a las exportaciones. El éxito de DeepSeek también ha introducido  algunas dinámicas matizadas en la demanda de infraestructuras de IA, ya que el rendimiento de los grandes modelos  de lenguaje (LLM) ya no depende únicamente de la cantidad de potencia de cálculo. Sin embargo, el abaratamiento  de los LLM significa que probablemente veamos una aceleración de la adopción de la IA que podría provocar la  sustitución de dispositivos, ya que es mayor el número de características de IA que son asequibles y eso también  podría impulsar la IA en el software, de tal forma que las empresas puedan mejorar la oferta de productos y la  eficiencia operativa”.

Sherry Qin, analista del sector de Internet y software en la región de Gran China, explica que “es natural que  los inversores experimentados mantengan la cautela ante los movimientos acusados de las cotizaciones, pero  considero que habrá una mejora real de la eficiencia y una creación de valor para los consumidores a largo plazo.  Eso implica que las aplicaciones de IA probablemente despeguen en China y el país podría incluso moverse más  rápido que EE.UU. en aplicaciones/IoT, por su menor coste de inferencia (alrededor de un 5% del estadounidense)  y la sólida cadena de suministro interna. Este hecho podría sostener una aceleración del desarrollo de software. Un  buen ejemplo es Kingdee, una líder nacional en software de ERP (Enterprise Resource Planning) que ha robado  cuota de mercado a SAP y Oracle. Ya han desarrollado nuevos productos con más características de IA para mejorar  la eficiencia y la experiencia de usuario. Por otro lado, la reciente racha alcista de Alibaba gracias a su negocio en  la nube también pone de relieve las sólidas perspectivas de las plataformas para la nube en China. Este segmento  denostado lleva algún tiempo enfrentándose a un crecimiento lento, una competencia feroz y unos márgenes  reducidos. Ahora, el fuerte repunte de la demanda de servicios, sumado a una reducción acelerada de los costes,  podría materializar el potencial del negocio de la nube”.

En términos generales, la IA trae consigo un progreso vertiginoso y todavía es demasiado pronto para saber qué actores se harán con los flujos de ingresos futuros, pero es evidente que la carrera por el liderazgo de la IA ya no consiste simplemente en quién posee el mejor chip, sino en quién puede utilizarlo mejor. Eso crea unas buenas  condiciones para que los expertos en selección de acciones con enfoque ascendente puedan diferenciar a los  ganadores del resto entre los sectores y las empresas.