¿Cómo valoráis el primer trimestre?

Este trimestre, sin ninguna duda, ha estado condicionado por la toma del mandato de Donald Trump, que de alguna manera ha revolucionado todo porque desde el principio ha empezado con unas políticas muy agresivas, todo relacionado con aranceles que ha influido muchísimo en el mercado. 

En primer lugar, uno de los condiciones más importantes es que ha condicionado mucho la Reserva Federal, ¿por qué? Porque sus políticas arancelarias, todo el mundo asume, que serán políticas inflacionistas. Y claro, lógicamente, la Reserva Federal ante esta tesitura de incertidumbre ha dicho que no va a tocar los tipos de interés. Centrándonos en los mercados, eso ha significado que esta incertidumbre sobre todo ha calado en Estados Unidos. Las bolsas americanas, curioso, es la primera vez en muchísimos años que se comportan sensiblemente peor que las bolsas europeas. Hemos visto descensos en todos los índices, especialmente en el Nasdaq. También es cierto que veníamos de unos niveles altísimos, por lo cuales los inversores ante esta tesitura han aprovechado para tomar beneficios. 

Por otro lado, la otra cara de la moneda, es Europa que se ha portado mucho mejor que Estados Unidos por varias razones. Lo primero, porque aquí, en Europa, la política monetaria que hemos tenido ha sido expansiva, el Banco Central Europeo, sí que ha bajado tipos bastante drásticamente. Entonces, las bolsas europeas se han comportado en este trimestre bastante mejor que la americana.

¿Creéis que los bancos seguirán fuertes hasta final de año?

Sí, nosotros seguimos apostando por los bancos por varias razones. La primera es que se ha pausado un poquito esa bajada que los mercados pronosticaban de los tipos de interés. Por lo cual, aunque los tipos no van a estar tan en niveles máximos como el año pasado, sí que se van a mantener en niveles altos, por lo cual los márgenes de interés de la banca van a seguir siendo importantes. 

Por otro lado, también estos tipos bajos y la situación más o menos positiva de las economías está haciendo que el crédito se reactive, que es de donde ganan dinero los bancos. Por lo cual, desde ese punto de vista, también buenas noticias. 

También incide el buen desarrollo de la economía la baja de la morosidad que ya estamos viendo en los bancos. Los bancos prestan, pero tienen un riesgo importante que es la morosidad. Sin embargo, estamos viendo que, ante la tesitura de crecimiento económico a nivel mundial, esa morosidad va a bajar.

Por lo cual, en resumen, los tipos van a seguir relativamente altos, pero van a aumentar los créditos. Y a su vez, pues pensamos que la morosidad va a disminuir, como ya lo está haciendo desde luego.

Y la renta variable europea, ¿seguirá superando expectativas?

Sí, en principio, la cosa va a depender muchísimo también un poco de cuál es esa política agresiva, arancelaria de Estados Unidos. En principio, las bases están sentadas, porque estamos viendo, como te he dicho antes, que los tipos tienen un cierto sesgo bajista. No sé si llegaremos al objetivo del Banco Central Europeo de poner los tipos en torno al 2%-2,5%, pero sí que están sensiblemente más bajos que a principio de año. 

Por otro lado, tenemos que en Alemania se está cogiendo el toro por los cuernos. Entonces, hemos tenido el reciente plan de inversiones de medio billón de euros, que va a repercutir no sólo en Alemania, sino que también y directamente va a repercutir en Europa. Y bueno, las cosas se están haciendo más o menos bien, pero insisto, con una espada de Damocles importante, que es la política arancelaria. 

Entonces, si Trump no se vuelve excesivamente agresivo, y no pasa, por ejemplo, del arancel reciente que estamos teniendo sobre los vehículos, y no lo extiende a muchísimos más productos, pues es posible que Europa siga comportándose bien. Europa además es un conjunto, tiene mucho peso los bancos, que es un sector que va a tener un protagonismo durante todo este año. Por lo cual, bueno, somos razonablemente positivos en Europa.

Aranceles y Trump, ¿cómo sentarán al mercado?

El jueves o viernes tomó una decisión sobre aranceles, sobre el sector automovilístico, y el mercado se lo ha tomado mal, como no podía ser de otra manera. El sector de la automoción también es un sector muy presente en todo el mundo. Todos las empresas de automoción están sufriendo, principalmente las alemanas, porque, lógicamente, tiene un mercado muy exportador hacia Estados Unidos. Todas las empresas relacionadas con la automoción, ahí nos toca más un poco a las empresas españolas, que son unas empresas que hacen componentes, también están sufriendo. No solo eso, sino que también estableció aranceles al petróleo venezolano, por lo cual voy. 

Así que va a depender un poco de cuál va a ser esa profundidad en los aranceles. ¿Va a parar ya de una maldita vez en poner aranceles o va a seguir poniendo aranceles a todo lo que se mueva? Porque si siguen con esa política agresiva de poner aranceles, va a acabar sufriendo todo el mundo, incluso las empresas americanas. Con esta política de aranceles tan fuerte puede ser que logre justo el objetivo contrario a lo que quería que era bajar la inflación. 

Es un poco el miedo que tienen los mercados, que esos aranceles acaben afectando la inflación y que incluso, ya remotamente, alguien habla de que si esto sigue así y la inflación sigue, podríamos tener incluso, en contrario a lo que lo piensan, una subida de tipo de interés. Pensemos que los tipos de interés dependen bastante de la inflación. Si los aranceles se establecen a nivel agresivo y vemos como de alguna manera la inflación vuelve a repuntar y se vuelve a un nivel del 3%-4%, pues no restaría nada que la reserva hacer al subir a tipos. Y eso sería absolutamente negativo para los mercados, por lo cual tenemos que vigilar. 

Nosotros confiamos en que Trump, que es una persona con visión económica más que otra cosa, se de cuenta de esto. Y entonces se de cuenta de que esa política arancelaria, aunque defiende América First y todas estas cosas, puede acabar volviéndose contra. Entonces, esperamos que eso lo vea y pause este discurso tan agresivo para que de alguna manera los mercados se puedan reconducir.