Los mercados han demostrado que febrero es el mes del amor: a pesar del anuncio de nuevos aranceles, los riesgos de inflación y la conmoción de DeepSeek, en los mercados sigue reinando un sentimiento positivo.
De los datos empleo conocidos el viernes en EEUU, más flojos de lo esperado, el aspecto “más preocupante” fue el aumento del 10 % en el número de trabajadores a tiempo parcial que desean un empleo a tiempo completo, lo que hizo que la tasa de subempleo subiera del 7,5 % al 8 %.
El Canciller alemán entrante adoptará medidas para debilitar el freno de la deuda y aumentar masivamente el gasto en infraestructuras y defensa. Europa, que antes dependía en gran medida de Estados Unidos, busca ahora como reforzar sus capacidades de defensa. El papel de Alemania en la industria mundial de armamento podría aumentar considerablemente mientras que la UE incrementa sus conocimientos técnicos.
Wellington Management, una de las mayores gestoras de inversión estadounidenses (con 1,2 billones de dólares bajo gestión), anuncia el lanzamiento al mercado de un nuevo fondo de inversión de renta variable global, llamado Global Equity Value Fund. Este fondo buscará mediante una gestión activa identificar empresas con ganancias insuficientes mediante un análisis fundamental, teniendo en cuenta los sesgos de comportamiento de los inversores. Será gestionado por Stefan Brugger
Ante la corrección de las pequeñas y medianas compañías nórdicas, nos encontramos con una oprtunidad de oro. Nos lo cuenta Hans Marius Ludvigsen, gestor del DNB Fund Nordic Small Cap y Nordic Equity.
Desde 1999 en Aberdeen Investments y, vente años después, como Country Head de la gestora hablamos con Álvaro Antón sobre el papel que quiere que juegue la gestora en una industria cada vez más concentrada y donde será vital competir por tamaño o por producto.
Glen Chapman, director de Análisis de estrategia de inversión de Sabadell nos habla de los mejores sectores para protegernos ante esta incertidumbre actual. Las perspectivas son positivas, pero habrá que ser más selectivos.
La transición energética no es una tendencia pasajera, sino una realidad cada vez más consolidada en los mercados financieros. La apuesta por la sostenibilidad ha impulsado el crecimiento de un sector que, si bien no ha estado exento de volatilidad, sigue atrayendo el interés de los inversores a largo plazo. Como me decía ayer una persona a la que admiro mucho, “la sostenibilidad es como los pantalones campana; las modas que son buenas siempre vuelven”.
Los mercados de renta fija siguen repuntando, mientras las preocupaciones sobre el posible impacto negativo en el crecimiento económico debido a los aranceles globales, la agitación en el gobierno federal de EE.UU. y una incertidumbre cada vez mayor, afectan al sentimiento general. Los diferenciales de crédito se ampliaron, con la mayoría de los sectores reflejando una rentabilidad inferior al de los bonos gubernamentales equivalentes.