El conflicto en Oriente Próximo vuelve a disparar las alertas en el sector energético.
A pesar de que los mercados reaccionaron nada virulentos al atentado de Israel por Hamás y otros grupos islamistas, se recrudecen las tensiones en la región al cumplirse dos semanas de los violentos sucesos. Las tensiones militares se han hecho presentes en un incremento de la volatilidad en los mercados, con incremento en las rentabilidades de los bonos, la mayor caída en 3 meses en los mercados de capitales, apreciación de valores refugio como oro y dólar e incrementos en el precio de la energía. ¿Llevará esto a mayores posiciones de liquidez en el mercado? ¿Compramos petróleo?