Estamos viendo a Europa muy fuerte, mientras que el mercado americano está más tranquilo… Para muchos esto es significativo y piensan que estamos agotando las subidas, ¿cuál es vuestra opinión?
El comienzo de año está siendo muy fuerte para Europa, en comparación con Estados Unidos. Quizás la diferencia más importante que ha habido en la historia, 10 puntos enteros que le sacan el índice europeo al americano. Principalmente motivado, yo creo que por un lado, las valoraciones tan pesimistas que había sobre las compañías europeas, que a la mínima que han estado publicando resultados decentemente y encima con algunos catalizadores cercanos, como en principio una paz en la guerra de Ucrania contra Rusia, las elecciones en Alemania, que igual pueden ser el catalizador de un mayor gasto público; y luego a ver cómo van las cosas también en China, donde detrás puede haber un anuncio, a lo mejor, de impulso fiscal monetario que también beneficia Europa, ha provocado que el comienzo en Europa pues sea muy positivo.
Sin embargo, en Estados Unidos partíamos un poco de una situación distinta. Es verdad que la economía americana sigue muy fuerte. Quizás los últimos datos macro que estamos viendo muestran algo de desaceleración y sobre todo esa incertidumbre que provoca la política económica de Trump para las estimaciones de crecimiento e inflación, pero partíamos de una base de valoración quizás bastante exigente, principalmente de las compañías de tecnología, pero también sobre el resto del mercado, que quitando las magníficas 7, en la evolución de los beneficios empresariales había sido muy tenue. Y en este sentido las compañías americanas cotizaban con un 50% de prima respecto a las europeas. Y yo creo que quizás ha sido eso lo que ha provocado ese diferencial de comportamiento entre Europa y Estados Unidos en lo que va de año.
La inflación en Japón repunta al 4% en enero y marca máximos de dos años, ¿signo de alerta?
Yo creo que son signos más que de alerta, de confirmación de que Japón ha entrado en un cambio desde un punto de vista estructura económica diferencial con respecto a las últimas dos décadas. Es una inflación quizás por las razones adecuadas, es decir, por una demanda interna que está tirando con fuerza, con subidas salariales con salarios reales subiendo de forma positiva. Y este tipo de inflación es la que le gusta a una economía porque provoca mayor consumo, provoca mayor inversión en capital. Si además a esto le añadimos las reformas que está habiendo a nivel estructural, principalmente sobre los mercados financieros en Japón, es un entorno razonablemente positivo para el medio largo plazo.
Con toda la incertidumbre que tenemos sobre la mesa, ¿habéis hecho rotaciones en cartera?
Rotación reciente no, sí estamos haciendo movimientos. Los últimos movimientos quizás de rotación que hicimos fue comprar esos espacios de universo de los mercados financieros más baratos, como por ejemplo pequeñas y medianas compañías, renta variables Reino Unido. La española ya habíamos estado comprando. La española no hay que olvidar que además está teniendo un comienzo de año muy positivo, pero que es el mejor índice de los europeos en los últimos tres años. Y muchos mejor posicionados en Europa que en Estados Unidos.
Dicho esto, haciendo bastantes movimientos, desde un punto de vista de stock picking, porque hay mucha volatilidad en los mercados, mucha diferencia entre compañías/sectores que están provocando que se organicen oportunidades de inversión muy interesantes.
¿Por qué sectores apostáis en estos momentos?
Más que sectorialmente, sí es verdad que a lo mejor desde un punto de vista sectorial hemos estado haciendo movimientos quizás en el mundo industrial, el mundo consumo, pero yo creo que son más a nivel stock picking directo. Compañías de mucha calidad que habían estado sufriendo, tipo un Novo Nordisk, un L'Oréal, un Louis Vuitton; pero también de compañías de semiconductores como Infineon o por ejemplo también el sector defensa que ahora mismo es un poco el sector que mejor comportamiento está teniendo en Europa y compañías como Rheinmetall, que aunque han subido muchísimo pues tienen unas perspectivas bastante positivas en el medio plazo.
Entonces son movimientos mucho más de stocks picking a grandes rasgos sectoriales.
¿Cómo pueden los inversores generar rentas periódicas gestionando su patrimonio?
Ahora estamos en un entorno bastante positivo para generar esas rentas periódicas que le gustan al inversor conservador. Quizás hay que bajar un poco la expectativa respecto a lo que llevamos viendo durante los últimos dos años quizás en cuanto a tipos de interés, pero todavía estamos con un entorno de tipos de interés reales positivos. Recientemente hemos visto una oportunidad de compra con bonos ligados a la inflación o incluso bonos del tesoro ya con plazos no muy largos, pero que ofrecen cierta protección para ir obteniendo cupones interesantes. Y luego un entorno económico en el que hay cierta estabilidad porque realmente las noticias que estamos conociendo, desde un punto de vista geopolítico, las interpretamos como más ruido que marea de fondo y en un entorno de estabilidad del mundo de la renta fija con riesgo del crédito suele ser bastante positivo.
Estamos viendo quizás con unas primas de riesgos especialmente ajustadas, pero el tipo de interés total que obtiene un inversor invirtiendo en renta fija con crédito, incluso los aspectos de mayor riesgo donde hay que tener cuidado porque hay que tender bien donde se invierte. Pero con plazos cortos es difícil ver que a 12 meses vista se pierde dinero e incluso todo lo contrario, se pueden ir generando rentas periódicas bastante aceptables.