Entre estas situaciones se incluyen sentimientos de felicidad, tristeza, ansiedad y miedo, y los jugadores solo pueden avanzar de nivel si contestan correctamente una serie de preguntas de opción múltiple.
Además de animar a que los niños comprueben sus propias respuestas y sepan si pueden necesitar más ayuda, los científicos piensan utilizar el juego para avanzar en la investigación y el conocimiento de la inteligencia emocional de los niños.
La investigación, que en principio se realizará en España, evaluará las distintas estrategias que los niños utilizan para mejorar los sentimientos de los demás, y si las modifican según el tono emocional de la situación, o la edad o el sexo del niño. En un futuro próximo los investigadores también tienen intención de realizar la investigación en Reino Unido.
También controlará si los niños que padecen TDHA y autismo altamente funcional o síndrome de Asperger tienden a utilizar técnicas diferentes a las de niños que no padecen ningún tipo de retraso en el desarrollo. Más información sobre el juego en www.emodiscovery.com
La iniciativa cuenta con el respaldo de Banco Santander, que es la empresa que más invierte en apoyo a la educación en el mundo (Informe Varkey/UNESCO-Fortune 500) a través de Santander Universidades. El banco mantiene 1.200 acuerdos de colaboración con universidades e instituciones académicas de todo el mundo, respalda más de 3.900 proyectos universitarios cada año y ha entregado en 2015 más de 35.000 becas, ayudas al estudio y prácticas profesionales. Entre 2016 y 2018 habrá concedido más de 128.800 becas.