El responsable de la política monetaria de la Zona Euro se enfrentará seguro a una pregunta: ¿temen al riesgo de deflación? Y aunque los datos de inflación deberían provocar que la respuesta sea un “sí”, Ishaq Siddiqi, estratega de ETX Capital, advierte que la postura de Draghi obliga a no dar nada por hecho, y a cuestionarse, por tanto, si los datos son suficientes para garantizar acciones del BCE en forma de tasas sobre depósitos negativas. Desde Bank of America Merrill Lynch no piensan que el BCE trate de adelantarse a los temores de deflación.
El bróker estadounidense apuesta por un BCE “a la espera” esta semana: “Tras bajar los tipos al 0,25% en noviembre, extender la financiación a tres meses hasta julio de 2015 y rebajar sus proyecciones de inflación hasta el 1,3% en 2015, no esperamos mucho de la reunión de enero”. Matizan que durante la rueda de prensa de Draghi (como siempre a las 14:30 horas tras la decisión a las 13:45), el presidente podría reforzar el mensaje de que, mientras que la economía se mantenga en línea con las previsiones del BCE, la política monetaria no cambiará: “En general, esperamos que ponga su foco en la evaluación integral de los bancos (Comprehensive Assessment y en la que se integran la AQR -Asset Quality Review- y los tests de estrés) frente a la política monetaria de este año, y no vemos cambios en 2014 salvo que se materialice algún riesgo”.
Unicredit recuerda que ya el mes pasado, Draghi adelantó que su equipo estudia un marco con el que la financiación adicional del BCE que llega a los bancos esté vinculada a la concesión de préstamos. La firma italiana, no obstante, considera “improbable” anuncios en esta dirección mañana, “porque el BCE aún está estudiándolo”. Trasladar esta idea a la práctica es un trabajo difícil, como reconoció el propio Draghi y, además, algunos miembros del BCE se muestran escépticos, como Weidmann, Mersch, Hansson o Coeure, enumerados por Unicredit. Los analistas italianos recuerdan que los cuatro, desde diferentes tonos y con diferentes formas, han cuestionado lo apropiado y eficaz de dar liquidez adicional, advirtiendo sobre el riesgo de que el BCE vaya demasiado lejos en las decisiones sobre la concesión de crédito.
Unicredit apela además a lo bien soportados que están los mercados financieros a pesar del anuncio del tapering de la Reserva Federal (Fed), lo que ha permitido a la rentabilidad de la deuda periférica de Europa tocar nuevos mínimos y, por tanto, reducir el coste de financiación para los bancos de los países del sur. Esto probablemente les hará disminuir aún más su dependencia del BCE.
Capital Economics pronostica que el banco central de la moneda única actúe este año para combatir una combinación de factores peligrosos para la estabilidad del euro: un crecimiento en la Zona Euro aún débil; una divisa “peligrosamente fuerte”; y una liquidez pobre. En resumen, el consenso no espera movimientos en el precio del dinero ni nuevas medidas en esta primera reunión de enero, pero “al BCE le queda trabajo por hacer este 2014”, como titulan los expertos de Capital Economics. El “cuándo” lo marcará Draghi y, con él, nunca se sabe.
* UniCredit envía sus informes originales en inglés y la traducción de los mismos la efectúa el equipo de redacción de Bolsamanía.com.
María Gómez