Hasta ahí no hay ninguna novedad. Los expertos las esperaban en el tercer párrafo, que es el destinado a comunicar si hay, o no, cambios en la política monetaria y a explicar los motivos. Al igual que ocurría en septiembre, la FED explica que aunque “el entorno para un aumento de los tipos ha mejorado, se ha decidido por el momento, esperar a nuevas evidencias de que se pueden conseguir los objetivos propuestos. De hecho, en esta ocasión ha habido dos miembros de la FED, Esther L. George y Loretta J. Mester. En la última reunión fueron tres miembros.
Hay que recordar que la Reserva Federal tiene dos mandatos claros, mantener la inflación por encima del 2% y la cifra de desempleo en niveles aceptables para la sociedad. Como explica Franck Dixmier, director global de Renta Fija de Allianz Global Investors, “los últimos datos estadísticos muestran que la economía estadounidense ya está en pleno empleo. Aunque la reciente subida de la tasa de participación implica que todavía hay capacidad no utilizada en el mercado laboral, esto no cambia fundamentalmente la situación”.
Aunque la inflación sigue por debajo del objetivo del 2%, lo cierto es que la subida de los precios del petróleo y el incremento del empleo y los salarios, la situación está mejorando.
Por eso el experto de Allianz comenta que “una vez superado el obstáculo de las elecciones en Estados Unidos la Fed ya no será capaz de justificar lo injustificable".
Los últimos datos que se han conocido en Estados Unidos, como el del PIB del tercer trimestre que se habría expandido un 2,9% con respecto a los tres meses anteriores dan cada vez más argumentos a los expertos que esperan una subida de los tipos.
Lo cierto es que los miembros de la FED prevén una subida de tipos de este año y, a estas alturas del ejercicio, solo les queda una oportunidad. Quedamos todos emplazados el próximo 14 de diciembre, cuando además habrá rueda de prensa y la presidenta de la institución podrá explicar la decisión adoptada. Sea cual sea.