La caída de las existencias de automóviles, equipos eléctricos y hardware significa que las empresas tendrán que reponer los almacenes, debido al aumento de la demanda, lo que producirá un impulso para las fábricas estadounidenses.
Por otro lado, las existencias mayoristas de bienes duraderos, los que están estipulados para que duren tres años o más, han tenido pocos cambios en junio. Las ventas se incrementaron un 1,1%. En este sentido, la compra de automóviles se subió un 0,5%, lo que lleva a una caída del 1,5% en los inventarios. Es decir, la caída más grande en lo que va de año.
Las existencias de hardware se redujeron alcanzando la cifra más baja desde septiembre de 2009, mientras que las existencias de equipos eléctricos disminuyeron con los números más bajos desde diciembre de 2011